En esta entrada de mi blog, me gustaría dar mis predicciones para la postemporada NBA 2012-2013. Por resumirlo de alguna forma, hago una apuesta arriesgada para el mejor equipo del Oeste (mis queridos Clippers) y una MUY segura en el Este: Miami Heat el mejor equipo de la temporada, con mucha diferencia.
¿Qué opinas? ¿Ves factibles estos enfrentamientos?
Una final NBA entre Los Angeles Clippers y Miami Heat. ¿Estás de acuerdo, o tienes una predicción distinta para estos Playoff?
El jugador de Louisville (NCAA), acaba de sufrir una aparatosa lesión en su pierna derecha
Kevin Ware, jugador de la Universidad de Louisville acaba de lesionarse de gravedad al sufrir una rotura de tibia y peroné en el partido que enfrentaba a su equipo frente a Duke.
Saltando para intentar taponar un tiro rival, el Kevin Ware ha protagonizado una de las escenas más desagradables que se recuerdan en el deporte en los últimos años. A falta de una confirmación médica, y según comenta Ramón Trecet en su perfil de Twitter
Kevin Ware, Sophomore de Nueva York…. Rotura de tibia y peroné cuya gravedad es grande y cuyomalcance sabremos mas tarde.
En el siguiente vídeo se puede ver la lesión de Kevin Ware, ocurrida hace unos minutos. Antes de verlo, advierto de que las imágenes son desagradablesy no son aptas para estómagos débiles. Esperemos que el número 5 de Louisville pueda volver a jugar de nuevo, como ya han hecho otros deportistas con lesiones similares (como la de Manuel Pablo, jugador del Deportivo)
La famosa pelea de Julius Erving (Philadelphia 76ers) y Larry Bird (Boston Celtics)
Con este post doy inicio a una sección del blog dedicada a una temática que siempre ha suscitado mi interés dentro del mundo del baloncesto. Por suerte, este deporte goza de una buena dosis de juego limpio y no se ven escenas violentas de una forma frecuente. Y menos mal. Porque para separar a dos grupos en los que la mayoría de personas superan el 1,90 y los 100 kg debe resultar complicado.
Digo que siempre me ha interesado, pero no por el morbo de ver a dos jugadores conocidos peleándose, sino porque la mayoría de las veces es un indicador del nivel de competitividad que existe en algunos encuentros. Este es el caso de un Sixers-Celtics que se jugó el 9 de noviembre de 1984 en Boston, en el que el Dr. J y el mejor blanco de la historia del baloncesto acabaron expulsados en el tercer cuarto.
A pesar de la intensidad de la pelea, parece ser que Larry y Julius son buenos amigos y mantienen una gran relación personal. Y la clara prueba de que eso es cierto está en la fotografía del comienzo de este post, en la que se puede ver la firma de los dos, evidenciando que se toman su rivalidad pasada con filosofía y buen humor.
Un documento histórico en el que también participaron Charles Barkley o Robert Parish.
En el partido del 13 de febrero de 2013, que enfrentaba al Real Madrid y al Manchester United, Cristiano Ronaldo metió un golazo, eso es innegable. Pero me parece gracioso ver noticias como la de «Comparan salto de Cristiano Ronaldo con el de Michael Jordan«.
Como no quiero parecer un sectario del baloncesto que pretende rivalizar con el fútbol, procuraré explicar lo más objetivamente posible por qué Cristiano Ronaldo NUNCA llegará a tener la capacidad de salto de cualquier jugador mediocre de las ligas de baloncesto (casi cualquier jugador atlético de LEB podría superar la capacidad de salto del madridista).
Para comenzar, voy a aportar un documento gráfico publicado en Intereconomía, un medio muy [estoy] poco [siendo] polémico [sarcástico]:
En esta imagen se puede ver el salto de Cristiano en el momento de mayor elevación. En él se indica un salto vertical de CR7 de 1,23 metros. también se indica que la altura que alcanza con la cabeza es de 2,93 metros. Antes de poner ejemplos que dejen esta imagen a la altura – y nunca mejor dicho – del betún, me gustaría evidenciar una serie de aspectos que se presencian en la imagen:
Cristiano Ronaldo alcanza un salto vertical de 1,23 metros… con las piernas encogidas. Teniendo en cuenta que la tibia de una persona normal puede medir unos 40 centímetros, la cosa cambia… y mucho. Es decir, como máximo, el salto de Cristiano Ronaldo fue de 80 centimetros.
Se indica que Cristiano alcanza los 2,93 metros con la cabeza. Teniendo en cuenta que mide 1,86 metros, esa es una cifra incorrecta. De hecho, si sumamos la altura de CR7 y la altura de 80 centímetros que – como máximo – ha alcanzado con el salto, tenemos que su salto ha sido de 2,66 metros. Y eso tirando por lo alto.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, el salto de CR7 no es para nada comparable al de un gran número de jugadores de baloncesto (ni de otros deportes como el volleyball). Por poner los casos más extremos, Michael Jordan (con el que lo comparaban en el artículo citado al principio) o Gerald Green tienen un salto vertical que supera los 1,20 metros.
Es cierto que ambos jugadores son más altos que Cristiano Ronaldo (15-20 cm más) y eso les permite llegar mucho más alto. Pero como contrapartida, hay que decir que ambos soportan unos 15 kilos más de peso sobre sus piernas
Y esa capacidad de salto no sólo la demuestran en un entrenamiento, cuando están descansados. Al igual que Cristiano Ronaldo, son capaces de realizarlo tras muchos minutos de juego continuados. Además, hay que tener en cuenta que agarrar un balón con las manos dificulta el salto y es un peso adicional (incluso en el momento de agarrarlo en el aire influye para alcanzar el máximo punto de altura).
Como ejemplos, dejo los siguientes vídeos:
Sí, Gerald Green llega con la boca hasta el aro. Eso implica que, midiendo poco más de dos metros, su salto tiene que ser de 1,10 metros como mínimo para que sus labios estén a la altura de la canasta.
El que mucha gente califica como mejor mate de la historia. Vince Carter contra Fréderic Weis. O mejor dicho, por encima de sus 2,18 metros y 117 kilos.
Cuando veo este salto, se me ponen los pelos de punta. Y sinceramente, creo que no hay comparación entre el cabezazo de Cristiano Ronaldo y esto. Ni objetiva ni subjetivamente hablando. No veo a la estrella del Real Madrid haciendo eso (ni tan siquiera midiendo lo mismo que Shannon Brown).
En definitiva, analizado desde cualquier perspectiva, el salto de Cristiano Ronaldo es épico a nivel futbolístico, pero incomparable con los que se pueden presenciar en baloncesto.
Este es un ejercicio bien sencillo, a la vez que sorprendente. El vídeo está en inglés, pero es muy sencillo de entender. Lo explico brevemente por si acaso:
Hay dos equipos de baloncesto, uno blanco y otro negro. El propósito de este vídeo es saber cuántos pases realizan los jugadores del equipo blanco.
Es así de sencillo, no hay nada más que hacer. Pero me apuesto lo que sea a que la mayoría no sois capaces de responder el número correcto.
Kobe debe hacer de buen padre para que el caso «Superman» no se vaya de las manos
Parece ser que Dwight Howard no está contento con su situación en el equipo angelino. Le sienta mal no terminar un mayor número de posesiones en cada partido.
Por el otro lado está Kobe Bryant, que declara lo siguiente:
«He intentado hacerle llegar el balón y a veces parezco un idiota porque salto, tengo tiro e intento buscarle pero él cree que voy a tirar y se ha dado la vuelta… Intento hacerle llegar el balón muchas veces, intento encargarme de él todo lo que puedo y me saca de ritmo pero me parece bien si ayuda al equipo. Siempre intento ayudarle y hablar con él aunque sean los dos o las tres de la mañana, mandándole sms, compartiendo material de lectura… cualquier cosa para ayudarle. Él viene de una operación en un mercado que no se apiada de uno y está siendo duro para él»
Y también están las lesiones de varios jugadores y la obsesión de D’antoni en que la suplencia del mayor de los hermanos Gasol funcione.
El ambiente no es precisamente de fiesta. Y los cabreos de Superman no ayudan.
Leyendo un artículo publicado en la web de Eroski Consumer titulado «Trucos para superar berrinches y rabietas«, me he dado cuenta de la gran similitud que existe entre un niño pequeño y Dwight Howard (por muy paradójico que parezca). Utilizaré la misma estructura del artículo citado anteriormente para evidenciar esos parecidos.
TRUCOS PARA SUPERAR BERRINCHES Y RABIETAS
Soy un niño, y me enfado porque me da la gana
Se tira al suelo, patalea, llora y grita sin parar. Las rabietas y los berrinches como respuesta a algún tipo de frustración se dan con mayor o menor frecuencia en los niños entre dos y cuatro años (y en el caso de ser Dwight Howard). Esta actitud, que puede hacer perder los nervios a muchos progenitores (o aficionados, entrenadores y compañeros de equipo), más si tiene lugar en un espacio público (o en partidos, ruedas de prensa y redes sociales), debe corregirse lo antes posible para evitar que se convierta en un arma en manos de los niños (o de Dwight Howard) para lograr todo lo que se proponen.
¿Se pueden evitar los berrinches?
Claro que sí, pero a veces no es bueno. Los niños pequeños (y Dwight Howard) a veces no saben expresar lo que les pasa, y es un mecanismo para transmitir su descontento con algo. Lo importante es que el niño (o Dwight Howard) comprenda que las cosas no se consiguen con berrinches. Eso hará que se esfuerce en usar otros mecanismos.
Estrategias para minimizar las rabietas
Ignorar: si no hay una persona delante, el efecto del berrinche es igual a cero. Y si está alguien presente, pero ignora la rabieta, el efecto es el mismo. Dwight How… perdón, el niño (o Dwight Howard) seguirá protestando, pero se le pasará al poco tiempo, ya que se dará cuenta de que esa no es la solución.
El poder de las palabras: intentar hacer entrar en razón a un chaval (o a Dwight Howard) en el momento del berrinche es practicamente imposible. Pero hacerlo despues de la pataleta es muy importante. Un padre o una madre (o Kobe Bryant) hará que el niño (o Dwight Howard) aprenda la lección y se dé cuenta de la poca efectividad de enfadarse sin dar opción a razonar.
Más vale prevenir: el conocimiento de las reacciones de sus hijos (o de Dwight Howard) puede ayudar a los padres (o al equipo, o a Kobe Bryant) a prevenir las situaciones de rabietas. Si sabes que un niño se enfadará porque no le compras gominolas (o porque no le permites más tiros), lo mejor es negociar con él previamente a entrar en la tienda (o comenzar el partido). Decir que le comprarás una bolsa de gominolas (o que le concedes unos pocos tiros por partido) si se porta bien, pero que no le darás ninguna si se enfada para que le compres más (o le dejes tirar más) es una buena opción para evitar una rabieta.
Cuatro consejos imprescindibles
Ante una rabieta, ambos progenitores (o Kobe, D’antoni y el equipo) deben responder por igual. Si uno cede, las estrategias no resultarán efectivas.
Es preciso mantener la calma y no enfadarse y gritar. De ese modo, solo conseguimos que el niño (o Dwight Howard) vea que los padres ((o Kobe, D’antoni y el equipo)) emulan su actitud.
Disculparse con las personas (o aficionados) a quienes el niño (o Dwight Howard) molesta con su rabieta y hacer todo lo posible para que estas molestias se minimicen.
Reforzar las actitudes positivas y premiar con gestos de cariño y reconocimiento cuando el niño (O Dwight Howard) evite por sí solo las rabietas y actúe de forma adecuada ante una frustración.
Un número muy interesante para viajar por el mundo del deporte de la canasta.
Veinte mil es la cifra de puntos que acaba de alcanzar el «REY» Lebron James, convirtiéndose en el más joven en conseguirlo.
El más precoz, pero no el más rápido, ya que el REY (Wilt Chamberlain) fue capaz de lograrlo con 227 partidos menos a sus espaldas. Y hablando de personas precoces, Chamberlain debía serlo, porque 20.000 fueron las mujeres con las que afirma haberse acostado («Y eso, hasta los 40 años» llegó a matizar en su biografía). A mí no me dan las cuentas, pero en estas épocas de crisis, las cuentas nunca se hacen correctamente, y menos siendo un humilde economista como mi persona.
Veinte mil también son las palabras utilizadas para crear esta imagen del REY DE REYES, Michael Jordan:
20.000 palabras que describen a Jordan a la vez que lo ilustran
20.000 es un número muy interesante en baloncesto. Quizás demasiado para seguir profundizando en el tema.
Una buena finta de tiro deja vendidos a los defensores. APROVÉCHALO!!!
El arte de saber fintar bien está muy infravalorado. Se puede sobrevivir -baloncestísticamente hablando- sin dominar las fintas y los amagos, eso está claro. De hecho, hay muy buenos tiradores que no las incluyen dentro de su repertorio. Pero existe un abismo entre un buen tirador y un buen anotador. Y los anotadores sí que las utilizan, para su propio beneficio y para el de su equipo.
Evidentemente no voy a ser yo quien os explique cómo realizar un buen pump fake*, sobre todo teniendo a dos bestias del baloncesto como grandes profesores para aprender estos movimientos.
Kobe Bryant y Michael Jordan (no necesariamente por este orden) son dos de los jugadores más complicados de defender de toda la historia, y gran parte de la culpa es de las fintas que hacen. A modo didáctico, os dejo este vídeo de Black Mamba mostrando cómo realizar unos buenos amagos de tiro:
Y respecto a His Airness… bueno, mejor verlo en una situación real. El uso de la finta le permitió reirse de sus rivales todo lo que quiso (y más):
*NOTA: el término pump fake significa «finta de tiro»
Hay muchos vídeos circulando por Youtube en los que se ve a gente haciendo mates estratosféricos y haciendo malabarismos con la pelota. También los hay que anotan canastas imposibles, aunque muchos de ellos son montajes y fakes. No es el caso del vídeo que pongo a continuación, en el que se aprecia claramente que es todo totalmente real. No dudo que tuviesen que repetir las tomas decenas de veces, pero sigue siendo increíble. Algunas canastas de las que anotan son realmente complicadas, especialmente en la que 4 personas anotan en 4 canastas distintas a la vez. Puede ser una tontería publicar este post y soy consciente de que no tiene la calidad de los anteriores, pero merece la pena para poder ver esta maravilla de vídeo que deleitará a los aficionados del baloncesto amateur.
Disfrutadlo.
Sorprendente la tradición establecida en la Taylor University desde hace unos años. Hay pabellones que intimidan al rival por su bullicio y sus cánticos. Pero eso está muy visto. Lo que no se espera un rival es que todo el mundo esté callado al comenzar el partido. Como mínimo desconcierta. Y el estruendo de después parece mucho mayor. Me encanta la denominada Silent Night.
Una vez al año, los aficionados esperan hasta que su equipo anota el décimo punto del partido. En ese momento, estallan. Realmente impresiona. Me gustaría estar en uno de esos partidos algún día.
Y siguiendo con gradas y aficiones impresionantes, esta de Wisconsin tampoco está nada mal. El fútbol americano es tan increible en el terreno de juego como a su alrededor, de eso no hay duda. El Jump Around de House of Pain es muy práctico para este tipo de eventos:
Y para finalizar, también me gustaría poner algo de mi tierra, para que luego no digan que el único sitio donde suceden estas cosas es en United States of America. En Santiago de Compostela, todos los partidos comienzan con una especie de You never walk alone versión gallega, el Miudiño. A los rivales del Obradoiro les sorprende. En palabras del propio Felipe Reyes: «Se me puso la piel de gallina al escuchar a esta afición cantar su himno». Quien lo presenció alguna vez sabe de lo que hablo: